La alimentación de nuestros pequeños está sufriendo últimamente un cambio sustancial de rumbo.

Si bien todos sabemos que desde que nacen hasta los 6 meses, la lactancia (mejor materna) es la base.

A partir de los seis meses estamos acostumbradas a los típicos purés.

Ha surgido un movimiento reglado últimamente, conocido como BLW (baby lead weaning) o alimentación regulada por el bebé. Realmente no es muy nuevo, y si no pregunta a tus abuelos o bisabuelos como se alimentaba antes de la llegada de las minipimer ® a casa…

Sin entrar en dogmatismos o talibanismos del movimiento (será objeto de otro post). El BLW evita los purés. Se trata de a partir de los 6 meses, pasar de la lactancia a la alimentación complementaria con aquellos alimentos a trozos que el bebé es capaz de llevarse a la boca. Yo, por eso, prefiero aplicar en todo momento el sentido común y no seguir a raja tabla los mandamientos que promulga.

Con mis dos peques, hemos practicado la alimentación a trozos.

Ello no quiere decir que no han tomado algún puré o crema, o les hemos dado lentejas o arroz con cuchara. Eso si y lo que es más importante, sin forzar. Siempre respetando que cuando han parado de comer no se les ha insistido. Esto, por lo general, es algo que sobretodo con los abuelos cuesta, «no es no…» y no pasa nada si han comido mucho, poco, o casi nada. (los estudios a largo plazo indican mayores tasas de obesidad y peor relación con la comida cuando se acostumbra a forzar a acabarse los platos).

Al final, en este país que la gran mayoría de eventos suceden alrededor de una mesa, parece sensato aprender a disfrutar desde el minuto 1.

Y si, ¡¡se puede!!

Y hasta es fácil.

Entonces ahora que se está poniendo tan de moda la alimentación a trozos, e incluso las guías comienzan a hacerse eco de ello, es muy importante conocer que alimentos se pueden tomar y cuáles no (explicados brevemente aquí.

También es importante saber que hay que esperar hasta que:

 – El bebé se siente solo.

 – El bebé tenga curiosidad por llevarse los alimentos a la boca.

 – El bebé haya perdido el reflejo de extrusión o lo que es lo mismo sacar de la boca todo lo que se lleva a ella

(es un tema de seguridad para evitar atragantamientos… ).

 

Una vez se dan estas condiciones, que suele ser alrededor de los 6-8 meses se puede comenzar a ofrecer alimentos a trozos.

 

¿Qué es lo que sucede estas primeras veces que pasa por su garganta un alimento sólido?

 

Se producen las arcadas.

Nos puede dar la sensación de que el bebé se va a atragantar, y es una de las cosas que más agobia y suele tirar hacia atrás.

Yo reconozco que con mi hija mayor, como no sabía bien esto de las arcadas cómo funcionaba la primera semana lo pasé regular, y estuve a punto de abandonar.

En el siguiente vídeo os muestro, el primer día de alimentación a trozos de mi peque, para que veáis que es lo que sucede y así quitar el miedo del principio.

 

Es un reflejo que tenemos de seguridad, esa garganta está acostumbrada al líquido. Y ellos, tras la arcada, ¡¡siguen comiendo tan ricamente!!

Aun así, siempre hay que conocer las maniobras de primeros auxilios.

 

Espero que os ayude a identificarlas y así quitaros el miedo, porque realmente vale la pena.

 

¡Feliz maternidad!