Hay varios temas que llevo en danza y sobre los que me apetece escribir, a ver si puedo en esta semana que llevo, de esperadas vacaciones, ponerme al día.

Vamos a tratar hoy un tema que suele preocupar a los papis y creedme, es bastante frecuente. Es frecuente en niños, es frecuente en adolescentes sobretodo y también es frecuente en adultos.

Seguro que a muchos de vosotros, en alguna ocasión, el pequ@ se ha quejado de dolor de mandíbula a la altura del oído y NO haya otitis o signos de infección…

Otras veces, el motivo de la queja no es la zona del oído en si y es un dolor de cabeza “rebelde” y cíclico o una migraña rara que no acaba de casar con nada… y otras, la queja puede venir por ruidos al masticar únicamente.

Pues es posible en estos casos que el origen esté en una disfunción de la articulación temporomandibular y como os decía es bastante más frecuente de lo que puede parecer.

Sobretodo se suele presentar en la infancia-adolescencia aunque se ha visto que incluso 3 o 4 de cada 10 niños con dentición temporal pueden presentarlo.

Luego vuelve a haber otro pico importante de presentación en la perimenopausia y sobretodo en mujeres.

 

¿Qué le pasa?, ¿Qué explicación tiene? y ¿Qué hacemos como medicos?

 

Como siempre, empecemos desde el principio…

 

¿Qué es la Articulación temporomandibular y cómo funciona?

 

Muy cerca del oido, tenemos una articulación que une el cráneo con la mandibula, que es la articulación temporomandibular.

En la siguiente foto superpuesta de J, podéis ver como «cae» más o menos 👇🏻👇🏻👇🏻

 

 

Yo suelo decir siempre que es como una rodilla, pero en pequeñito (no es exactamente así, pero al caso de la explicación, nos vale 😜).

 

¿Por qué? 

 

Porque como articulación que es, une 2 huesos (une el hueso temporal con el cóndilo mandibular).

Entre los dos huesos, en medio, hay un menisco, que es un cartilago, similar al de la rodilla.

Ese menisco, cuando se abre y se cierra la boca, se mueve y se desplaza con la mandibula.

A su vez, a este menisco están enganchados algunos músculos importantes de la masticación, que son los encargados de abrir y cerrar la boca.

En la siguiente imagen, podéis observar cómo es y por qué se parece tanto.

 

 

 
 

Es más, si os ponéis los dedos justo delante del oído y abrís y cerráis la boca, ¡veréis cómo se mueve!.

 

Disfunción temporomandibular

 

Como todo, el movimiento mandibular y en concreto el de esta articulación, es un sistema perfectamente diseñado y equilibrado y del que hacemos uso en muchos momentos, al hablar y al comer sobretodo, dos costumbres que lógicamente no dejamos de hacer.

Este sistema puede desequilibrarse por muchos motivos.

Alteraciones en en crecimiento, inflamación muscular, por desplazamientos del disco/menisco causado por contracturas musculares, por alteraciones degenerativas o autoinmunes. Todas estas causas pueden provocar lo que conocemos como disfunción temporomandibular

 

¿Cómo se manifiesta la disfunción temporomandibular?

 

Se puede manifestar básicamente de 3 maneras, tanto en niños, como en adultos:

 

  • Ruidos a nivel de la articulación.
  • Dolor de oido, cabeza, de mandíbula o dientes (pero de forma poco concreta)
  • Limitaciones para abrir la boca.

 

Este dolor, en los niños,  se puede manifestar con características diferentes a las del adulto.

Lo localizan de peor forma, ya que lógicamente, no tienen la misma capacidad de comunicación que los mayores.

Ademas puede exacerbarse por parafunciones (que son normales en la infancia como son el bruxismo o rechinar de dientes) o morderse las uñas.

Otras veces, los niños manifiestan su discomfort o dolor haciendo regresiones, volviéndose a hacer pipí en la cama, con más rabietas.

Aunque no hay predilección por sexos de forma general en la infancia, si que parece que en la adolescencia es más frecuente en niñas. 

Esto sugiere, que al igual que en adultos donde si que hay una clara predominancia femenina, el componente hormonal puede influir.

Si el peque tiene historia (él o su familia directa) de enfermedad autoinmune o alteraciones del tejido conectivo tipo lupus, artritis juvenil, Ehler-Danlos, Marfan, a los medicos en seguida nos hará ponernos en guardia y sospechar un cuadro diferente; una artritis (o inflamación de la articulación) como primera opcion.

También en alguna ocasión, una caída fuerte sobre el mentón, aun no habiendo fractura de mandibula, puede dejar un dolor crónico un tiempo.

 

 

Vamos a analizar con un poco más de detalle el dolor de cabeza en niños, aunque si queréis más detalles os sugiero que leáis este post de la Neuropediatra MJ Más.

 

Tipos de dolor en niños

 

El dolor de cabeza en los niños se presenta en 4-6 de cada 10 niños en algún momento, y más en la adolescencia.

 

Se definen 2 tipos:

El primario, que clásicamente se diferenciaba en

– Tensional – muscular,

  • Migrañoso – vascular
  • Cluster – autonómico

(Actualmente sabemos que los tres tipos se pueden “mezclar”)

El secundario a infeccion, inflamación, sinusitis, malformación tipo Chiari y ya más raramente neoplasias.

 

La historia clinica y la exploración física, nos ayuda a los médicos a intentar llegar a una orientación diagnóstica de lo que lo pueda originar.

En muchas cefaleas o dolores de oído, una vez hemos descartado la presencia de otitis o de migrañas o cefaleas tensionales, debemos de de tener en cuenta las disfunciones temporomandibulares como origen.

 

Exploración de la articulación

 

En muchas ocasiones, al dolor lo acompañan ruidos o chasquidos al abrir o cerrar. O el peque se queja de más dolor al comer.

Suele reproducirse el dolor cuando se palpan los músculos de la masticación (situados a ambos lados de las orejas, por delante…)

Yo siempre suelo explicar, que nadie es consciente, pero la fuerza que ejercen estos músculos cuando comemos es similar a la del cuadriceps.

Si en la exploración evaluamos la articulación, lo que miramos es que se abra y se cierre bien la boca (más de 35 mm), de una forma alineada, que sean capaces de llevar la mandibula hacia los lados y hacia adelante.

 

Causas

 

Como muchas otras veces, es de origen multifactorial. Esto quiere decir, que en muchos casos no hay una única causa, si no un cúmulo de varias.

Por ejemplo, antecedentes de traumatismos o golpes en mentón.

El bruxismo, o rechinar de dientes, que es tan frecuente en la infancia puede en algunos casos llevar a sobrecargar la articulación. De igual modo, algunos casos de maloclusiones igualmente pueden dar mayor predisposición a alteraciones en la articulación.

El dolor es como sordo, por toda la musculatura de la masticación y se puede asociar a desviaciones de la mandíbula y ruidos.

Cuando la causa principal es reumática, tipo artritis, el dolor se centra sobretodo en la region de la articulación, a punta de dedo, puede incluso que no sean capaces de cerrar los dientes debido a la inflamación o que ocasione limitaciones a la apertura…

Se ha visto también que los patrones atípicos de deglución (ya hablaremos largo y tendido en otra ocasión de esto) lleva a un desequilibrio del sistema articular y muscular.

El uso prolongado del chupete, más allá de los 3 años, morderse las uñas, el estrés de una separación por ejemplo, también pueden llevar al niño a sobrecargar la articulación y esto ha sido demostrado por múltiples estudios que puede ocasionar dolor por disfunción.

 

Otras veces la queja es de mi hijo me dice que la mandibula se le queda enganchada, ¿qué le pasa?

 

Pues no es más que la interposición anómala momentánea del disco/menisco articular y es una señal que nos debe hacer ponernos en guardia ante una posible disfunción de la articulación.

 

Manejo

 

Llegamos a la parte más importante.

 

¿Cuál es el tratamiento?

 

Del mismo modo que es origen es multifactorial, así lo es el tratamiento.

Resulta de una combinación de terapias que pueden incluir:

  1. Educación
  2. Fisioterapia
  3. Fármacos

También Ortodoncia y Cirugía si el caso concreto de maloclusión así lo requiere.

El objetivo es recuperar la función, disminuir el dolor y mejorar la calidad de vida.

Los analizamos por partes:

 

1.- Educación,

Incluimos lo que llamamos, modificar hábitos de vida y alimentación.

Evitar pipas, chicles, morderse las uñas… si está pasando por una fase de dolor evitaremos los alimentos duros tipo frutos secos, picos, cortezas de pan… 

Enseñar métodos de relajación con los peques, con el fin de disminuir el tono muscular.

 

2.- Fisioterapia

Puede ayudar y ha de incluir manipulación, masaje, movilización, ejercicios terapéuticos, ultrasonidos… que buscan mejorar dolor, función y mejorar el patrón de respiración y/o deglución si lo requiere también., 

 

3.- Férula descarga

La tipo Michigan, es el gold standard del tratamiento, pero en adultos o a partir del final de la adolescencia.

En dentición primaria y mixta se ha visto que férulas de estabilización hechas de material blando, durante periodos cortos que no afecten a los movimientos dentales.

 

4.- Farmacoterapia

AINES del estilo del ibuprofeno a una dosis de 10 mg/kg cada 6-8h

Relajantes musculares, en adolescentes a partir de 15 años podemos utilizar la ciclobenzapirina durante 15-20 días, hasta 5-10 mg tres veces al día. O la amitrptilina 1 mg/kg/día (dividido en 3 dosis)

Y en niños podemos utilizar el clonacepam 0,01-0,03 mg/kg/día dividido en 2 o 2 dosis al día y si son mayores de 7 años 30 mg al día de duloxetina.

La inyección intrarcticular de hialuronico de sodio o corticoides puede ser útil para casos refractarios o casos de artritis puras.

 

 

Y bueno, eso es todo lo que me apetecía contaros, si tenéis dudas ya sabéis,¡consultad!

 

 

¡Feliz Maternidad!

 

#deCienciaconCiencia #alifornia #cirugia #crianza #postparto #maternidad #felizmaternidad #nosinevidencia #stopPseudociencias #lactancia #Alicante #frenillo #Murcia #mgmaxilofacial #vaccines #acontramarcha #vaccineswork #some4surgery

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Horswell BB, Sheikh J. Evaluation of Pain Syndromes, Headache, and Temporomandibular Joint Disorders in ChildrenOral Maxillofac Surg Clin North Am. 2018 Feb;30(1):11-24. doi: 10.1016/j.coms.2017.08.007. Review.

Scrivani SJ, Khawaja SN, Bavia PF. Nonsurgical Management of Pediatric Temporomandibular Joint Dysfunction. Oral Maxillofac Surg Clin North Am. 2018 Feb;30(1):35-45. doi: 10.1016/j.coms.2017.08.001. Review.