Reivindicar tu derecho, es tu derecho.

Es una pena que un evento, como es tener un hijo, en la inmensa mayoría de ocasiones tan bonito y especial (y seamos francas, no muchas veces se repite a lo largo de la vida de una mujer), no sea recordado como uno de los días más felices.

Me he dado cuenta que tengo la suerte de recordar mis dos partos de esa manera.

Muchas veces cuando veo a los peques no puedo evitar de sentir nostalgia de ese momento. Lo repetiría una y cien veces, cada instante, por como me hicieron sentir, lo arropada que me encontré. Muchas gracias de corazón a los sanitarios que nos acompañaron en esos momentos.

Es una pena el que todas las mujeres que no han sufrido ningún tipo de complicación mayor durante su parto (por suerte, la inmensa mayoría) no puedan tener ese recuerdo.

Desde mi punto de vista, muchas veces, ello se debe a la falta de información y otras tantas a no saber exactamente a qué tienes derecho o no. Como sanitaria que soy me siento en la obligación de hacer autocrítica. Puesto que por suerte o desgracia, es la manera que tenemos de aprender.

Ojo! esto no pretende ser una crítica los profesionales por su trabajo. Posiblemente tiraría piedras contra mi tejado si fuese así.

Siempre digo que la información da el poder. Y salvo complicaciones:

Tienes derecho a saber qué pasa.
Tienes derecho a saber qué se está haciendo.
Tienes derecho a un parto sin dolor con epidural.

Tienes derecho a no separarte de tu pequeño

Desde la educación, se puede pedir, se puede exigir esta información.

Nosotras no somos espectadoras de la actuación. Somos las protagonistas de la historia.

Un parto en un hospital puede ser perfectamente humanizado.
La humanización, como la propia palabra indica, depende de los humanos. No depende del centro elegido para dar a luz.

Es una pena que muchas veces por falta de información, se pretenda acudir o apelar a los partos en domicilio en búsqueda de humanización.

Actualmente en España y a diferencia de otros países, no son más seguros ni para la mamá y para el bebé. En un futuro ya se verá pero hoy por hoy no. Y así lo indican los estudios. No quiero entrar en detalles, pero por desgracia todo es susceptible de complicarse, por favorable que parezca.

Salvo complicaciones, tienes derecho a que tu pareja esté contigo, ¡durante todo el proceso!

Es un momento único, es una sensación alucinante y es una pasada el poder recordarlo así…

Tienes derecho a la epidural.
Si al informarte, en tu hospital de referencia no se pone a partir de determinada hora porque no hay servicio de anestesia para ello (como se que sucede en determinados hospitales) tienes derecho a quejarte y poner una reclamación (te aseguro que los sanitarios así lo recomendamos).
Posiblemente una queja no sirve absolutamente de nada.
Pero en ese hospital, en esa gerencia, la reclamación de unas cuantas mujeres puede ser suficiente para hacer que se contrate a un anestesiólogo más.

En la gran mayoría de casos no se ofrece el servicio de epidural por no contar con un anestestesiólogo para ello (se suele “reservar” para urgencias quirúrgicas). Pero eso tiene fácil solución, contratar a otro más.
En muchas ocasiones, los propios servicios médicos tienen la fuerza que tienen los usuarios a través de las reclamaciones.
A ver porque motivo vas a tener tú que desplazarte cientos de kilómetros para dar a luz por el mero hecho de querer parir sin dolor.

No dejes que nadie te juzgue, no dejes que nadie te diga que seas mejor o peor madre, o que seas más o menos fuerte por parir sin dolor en el siglo XXI. Aunque brontosaurios hay en todas partes…

Está claro que como todo en esta vida tiene sus riesgos, todo, pero si tú decides parir con epidural tienes derecho a ello.

El plan de parto como tal, es el conjunto de medidas médicas o no (si deseas que se ponga medicación, vía, exploraciones, tactos…) que te gustaría que se respetasen en el momento del parto (en la fase de dilatación, expulsivo). Suele estar al final de la cartilla de embarazo, y debiese ser leído y respetado a la llegada al hospital.
A efectos prácticos, veo más importante ese día que haya buena comunicación, que preguntes todas las dudas sobre lo que se hace y por qué, o si hay alternativas.
Los profesionales implicados buscan ayudar. Subnormales hay en todas partes, pero normalmente ¡no se juntan todos!

Tienes derecho a no separarte del bebé las primeras horas, a no bañarlo, a que no le den biberones pirata si no quieres. A darle biberón si quieres (aunque sugiero fervientemente que te informes previamente 😏).

De forma que siendo prácticos y como conclusión, escribe todas tus dudas y cuando se acerque el momento, pregunta, infórmate a través de tu matron@ o ginecólog@ del “plan de parto” de lo que quieres, de lo que no quieres, de ¡cómo lo quieres!

Y si quieres epidural y tu servicio de referencia no dispone de ese servicio a partir de determinada hora, quéjate formalmente.
Posiblemente a ti te toque desplazarte de hospital pero con la reclamación y muchas como tú, harás que en el futuro cuenten con ello.

Del mismo modo, si tienes la sensación de que algo no se hizo como se debiera, quéjate, reclama, en lo positivo o en lo negativo, es nuestro feedback.

Hoy eres tú, recuerda que tú eres la protagonista de tú historia.