«Ningún veneno, sin importar si es fuerte o poderoso, en su mil millónesima o quintillonésima podría afectar en ningún grado al hombre o dañar a una mosca» 1853, James Young Simpson (fuente Wikipedia)

Posiblemente con este post habrá mucha gente que no esté de acuerdo.

Realmente como médico, como cirujano, formada en el pensamiento científico, no me puedo posicionar a favor de la magia o de algo que no está demostrado científicamente.

Si quieres profundizar en eso del pensamiento científico te aconsejo que leas mi post sobre ello aquí.

Entenderéis entonces el por qué como médicos no deberiamos posicionarnos nunca a favor de algo que actualmente no pasa NINGÚN control sanitario, por muy “natural” que se venda. Porque si sucede algo, nadie va a responder.

Pero vayamos por partes.

Para que os hagáis una idea, desde que un fármaco (de los de verdad) se investiga hasta que sale al mercado suele pasar una media de 15 años.
¿15 años!? Diréis…

 

¿Q sucede todo ese tiempo? os preguntaréis

Pues durante todo ese tiempo se realizan diferentes estudios desde los más básicos en laboratorio primero, en animales después asegurando que no provocan ninguna toxicidad ni les provoca ningún tipo de daño. Luego se pasa estudiar si realmente puede ser o no efectivo y finalmente se pasa a estudiar con personas.

Del mismo modo, se empieza por demostrar que no hacen daño hasta acabar demostrando su efectividad para los diferentes tratamientos. Y una vez se comercializa, se sigue estudiando.

 

La homeopatía no tiene regulación a ningún nivel, y mucho menos a nivel de medicamento. De hecho actualmente no hay ninguno registrado como tal1.

 

 

Hablemos brevemente de

 La historia de la homeopatía. (Me remito a wikipedia, haré un resumen por eso ).

 

Creado en 1796 por Samuel Hahnemann, se basaba en que “lo similar cura lo similar”. O sea que la tos (síntoma) se cura con alguna sustancia que provoque tos.

Estos son preparados por diluciones sucesivas de la sustancia elegida en alcohol o agua destilada, seguidas de un enérgico golpe a un cuerpo elástico. A mayor dilución, mayor potencia.

Este doctor, escéptico del tratamiento con quina (árbol que después se supo que contenía quinina) para la malaria, ingirió su corteza solo para investigar qué sucedería. Experimentó fiebre, escalofríos y dolor articular: síntomas similares a los de la malaria.

A partir de esto, llegó a creer que todos los medicamentos efectivos producen en individuos sanos síntomas similares a aquellos de las enfermedades que tratan, pero estos medicamentos que a dosis altas agravarían la enfermedad o los síntomas para que curen habría que diluirlos de forma extrema 15, 20 o 30 veces así aumentaba «los poderes médicos tipo espíritu de las sustancias crudas”.

 

¿Por qué se hizo popular?

Porque muchos tratamientos del siglo XIX, eran altamente agresivos y los remedios homeopáticos, aunque inefectivos (no olvidemos que es agua y azúcar o alcohol), causarían casi seguramente ningún daño, por lo que los usuarios de la homeopatía tenían menos probabilidad de morir por el tratamiento.

 

¿Entonces de qué va?

La homeopatía usa varias sustancias de origen animal, vegetal y sintético en sus preparaciones. Por ejemplo, el arsenicum album (óxido de arsénico), natrum muriaticum (cloruro de sodio, sal de mesa), Lachesis muta (el veneno de la cascabela muda), opium (opio) y thyroidinum (hormona tiroidea). Usan tratamientos hechos de material infectado o productos patológicos como secreciones fecales, urinarias y respiratorias, sangre y tejidos.
Algunos homeópatas modernos han considerado bases más esotéricas para la preparación de remedios, debido a que se originan a partir de una energía electromagnética que supuestamente fue «capturada» en el alcohol o lactosa (azúcar). Tales prácticas han sido fuertemente criticados por los homeópatas clásicos como infundadas, especulativas y rayando en la magia y superstición.
Y no me extraña, ¿a vosotros?…

Hahnemann defendió los preparados a una disolución 30C para la mayoría de los propósitos (esto es, una disolución con factor de 1060).
Ahora sabemos que la mayor disolución en la que es razonablemente probable encontrar al menos una única molécula de la sustancia original es 1024 (12C en notación homeopática).

Otro ejemplo es la equivalencia de una disolución 12C a una «pizca de sal en los océanos Atlántico sur y norte” Y esto no es coña aunque lo parezca.

 

¿Como se toma la homeopatía?

Están hechas de una sustancia inerte (a menudo azúcar, típicamente lactosa) infundida por una gota de una preparación homeopática.
En los cientos de análisis realizados, no se han hayado componentes activos en la mayoría de los productos homeopáticos.

 

¿Como se sostiene tal incongruencia?

Defensores contemporáneos de la homeopatía han propuesto el concepto de la «memoria del agua», según el cual el agua «recuerda» las sustancias mezcladas en ella y transmite los efectos de dichas sustancias al consumirse.

 

¿La ciencia qué dice?

Se ha esmerado durante años en intentar comprobar su eficacia mediante el método científico no hayando ninguna prueba de su eficacia.

Los estudios de este tipo de productos homeopáticos, no siguen el rigor científico, no puede demostrar que los defectos que tienen sea del producto homeopático pueden ser debidos al azar, a la casualidad, al efecto placebo, o incluso al efecto tiempo.

Realmente está basada en lo que se conoce como efecto placebo que si que está demostrado y estudiado.

Otro de los argumentos de venta es que carece de efectos secundarios.

Este es mi favorito, y una verdad como un templo. Carece de efectos secundarios porque no tiene efectos primarios.

Del tratar algo con homeopatía se desprenden dos problemas.

 

Problema 1.

El paciente debe de saber que va a pagar el agua con azúcar más caro del mundo (TIMO o ESTAFA para los amigos…).
Porque ya sabemos que el “a mi me funciona o a mi vecino le funciona” en medicina y en ciencia no vale (leer mi post aquí sobre ello).
De hecho, desde finales del año pasado, en Estados Unidos, por ejemplo, están obligados a poner en que no funcionan…https://elpais.com/elpais/2016/11/28/ciencia/1480357633_240491.html
Pero bueno, al fin y al cabo, aquí lo que perdemos sería únicamente dinero.
Es más preocupante el problema 2.

 

Problema 2.

Utilizar homeopatía en sustitución del tratamiento científicamente probado de la medicina tradicional.
Esto es grave, puesto que a parte del bolsillo, perderemos la salud y si es un proceso “banal” vale, pero si es grave, es doblemente grave. Por desgracia han fallecido niños por ello. El último no hace mucho 2.

 

 

Entonces,

¿Por qué hay gente que le “funciona”?

Como decía, efecto placebo (aquí suelo poner siempre el mismo ejemplo, no si os pasa que si estáis muy dormidos y os tomáis un café, automáticamente, ¿no os despertáis? Pues la cafeína tarda entre 20-45’ en hacer efecto…

El pensar que algo funciona “ puede favorecer” que funcione.

Efecto tiempo, un resfriado por ejemplo dura unos 3-4 días. Si nosotros comenzamos a tomar homeopatía y el resfriado se cura en 3-4 días, voila! ¿Nos ha curado la homeopatía? No… hemos sido nosotros solitos.

Temo decir que con homeopatía o sin ella hubiese durado lo mismo…

Otro de los argumentos actuales, es que muchas enfermedades están creadas por los malvados laboratorios farmacéuticos. Cómo os quedaríais al saber que los laboratorios franceses Boiron pertenecen al sector de los malvados laboratorios farmacéuticos.

 

Pero ahí no paran los problemas… cómo avanzaba antes en ocasiones estos productos no son inocuos.

Porque se venden productos como homeopáticos que realmente no lo son.

Realmente tendrían que ser considerados medicamentos ya que presentan en su composición principios activos al igual que los fármacos (pero estos no siguen ningún tipo de control sanitario).

 

Es el caso de los conocidos jarabes para la tos infantiles como Stodal ®.

Si analizásemos su composición veríamos que hasta tratado con principios activos plantas productos supuestamente naturales lo que hace es tratar el síntoma de la tos.

Hay un post buenísimo sobre ello.   Si estuviésemos hablando de homeopatía el jarabe para la tos por ejemplo llevaría agua y azúcar en la base de todos básicamente y algún molécula o memoria de molécula de algún principio natural que provocase tos a una dilución tal que en realidad no la encontraríamos al analizar. Y la realidad no es esa.  Básicamente su composición es azúcar y alcohol y bastante…

Igualmente, no son inocuos, de hecho más de 350 bebés resultaron intoxicados entre 2010-2016 en Estados Unidos por belladonna que se encontraba en un gel para la dentición homeopático hasta que fue retirado del mercado a finales de 2016 3.

 

Entonces, si mi peque tose,

¿qué puedo hacer?
Pues como dirían los pediatras, ¡nada!, os remito al estupendo post de Pediatra 2.0.

 

Acabo con una historia,

Si tuvieses dolor de cabeza y te dijesen que disolvieses un paracetamol en una piscina, tomases una gota, la echases en otra piscina, tomases otra gota de esta segunda piscina y la echases en otra piscina y así sucesivamente hasta que a la de 16 piscinas te tomases la gota para quitar el dolor de cabeza.
¿verdad que pensarías que es una tomadura de pelo?

Un insulto a la razón humana.

 

Feliz Maternidad

BIBLIOGRAFÍA

 

1 https://www.redaccionmedica.com/secciones/farmacia/la-aemps-revoca-los-ultimos-y-unicos-medicamentos-homeopaticos-registrados-8868.

 

2 https://elpais.com/elpais/2017/05/27/mamas_papas/1495900076_089561.html

 

3 https://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/ComunicadosdePrensa/ucm523642.htm