Nunca pensé que disfrutaría tanto de algo tan natural y cotidiano como es la lactancia materna. Y eso que tenía mis dudas al principio. Muchas dudas.

Es una pena que la falta de información o malos bienintencionados consejos no ayuden en ocasiones.

Yo creo que las mujeres que realmente tienen super claro que no quieren dar pecho de inicio no son muchas. A ellas les daría como » consejo«, que no permitan ser juzgadas, y si lo son, caso omiso a los comentarios, en este país, de fútbol y de niños «saben todos«. Cada una es libre completamente de hacer lo que considere.

Al resto de mujeres, les animo a que lean, se informen y por supuesto que lo intenten, sin presiones, con tranquilidad, por complicado que parezca y buscando ayuda y apoyo, de tu pareja si la tienes, familiares, amigos, grupos de lactancia, tu matrona/matrón, pediatra y especialista o asesor en lactancia… (y no se si me dejo a alguien más). Con ello no quiero decir que la lactancia materna sea maravillosa desde un principio (que lo puede, aunque no es lo más frecuente). Pero si que animo a que desaparezca del vocabulario la palabra lo «intento» y la sustituya por lo «consigo«.

Ahora que mi segunda lactancia materna va poco a poco disminuyendo no puedo evitar sentir nostalgia y estoy intentando saborear cada instante.

Estos 2 años en los cuales he empalmado como aquel que  dice 2 lactancias maternas me han producido una sensación tan buena, que cuesta describirlo para aquellas y aquellos que no saben lo que es.

No es por el hecho de alimentarle y ver cómo va creciendo, no es por el hecho de poder zamparte todas las palmeras de chocolate (reconozco que me pierden y en condiciones normales paso…).

Es por verlo disfrutar, por sentir su calma y transmitir la tuya.

Es por ver cómo si llora, si se cae o simplemente si tiene hambre, sueño o cansancio, come…  Puedes ir notando como se va relajando, hasta que la mayoría de veces se queda dormido. Es por ese momento casi mágico que se produce en cada vez.

Pero,  ¿y quien lo intenta y no lo consigue? que luche consigo misma por no sentirse mal. El amor y cariño hacia su pequeño es lo más importante, independientemente de la «vía de administración» como diríamos en Medicina.

Y una última reflexión, un bravo a las mamis que hacen lactancia mixta, desde mi punto de vista la opción más dura muy de lejos, pues obtienes las desventajas de ambos sistemas.

Y vosotras, ¿qué opinais?

«La infancia es fugaz. Que nuestra obsesión por corregirla no nos impida disfrutarla.»

– Carlos González

 

¡Feliz Maternidad!
 PD: enlace al acertado tuit del gran @jramonfernandez Neonatólogo sobre un nuevo superfármaco...