Lógicamente cada caso es individual y generalizar es peligroso, pero si atendemos a la evolución normal del proceso de envejecimiento, hay unos cambios que son bastante generales en todos los individuos y vamos poco a poco desgranándolos y descubriendo cómo hacer que el tiempo pase a tu favor.

El primer artículo de esta serie es fácil.

A los 20 no hay signos de envejecimiento, menos mal, si no ya, apaga y vámonos.

A los 20 años ya podemos empezar a hacer cositas.

Un error muy típico es esperar a que salgan las arrugas para poner toxina botulínica por ejemplo.

Si te esperas a que las arrugas dinámicas (normales y bonitas de expresión) sean estáticas (las antiestéticas) y te inyectas toxina botulínica en ese momento, conseguirás relajar el músculo, pero la arruga estará ya marcada.

Eso no quiere decir que empieces a ponerte toxina botulínica a los 20, pero a lo mejor a partir de los 30-35 sí.

Ya hablaremos con detenimiento de ello cuando toque.

A lo que iba, a los 20, el hueso está donde toca y se forma y reabsorbe de forma equilibrada, los ligamentos, los músculos, los compartimentos grasos están todos en su sitio. La piel y sus ciclos están equilibrados. Se va renovando cada mes más o menos.

¿Qué podemos hacer entonces?

Prevenir

La prevención del fotoenvejecimiento es vital en esta etapa y el cuidado adecuado de la piel también.

“El sol y el control de los factores externos va a ayudar a que mantengamos una piel bonita”.

No fumar

Y utilizar fotoprotector diariamente.

Un fotoprotector que proteja nuestra piel frente a UVA, UVB, IR y Visible si puedes también.

Esta etapa es maravillosa para la piel siempre y cuando no sea acnéica, en cuyo caso necesitarás tratamiento específico, y lógicamente será objeto de otro artículo completamente diferente.

Llevar una buena alimentación también es muy importante para la piel. Y no es que lo diga yo, o que suene a tópico. Los estudios así lo avalan.

De igual modo, realizar ejercicio físico regular es importante. No hace falta machacarse en el gimnasio, los 10000 pasos/día son suficientes.

¿Y algo más?

Cuidar la piel.

¿Cómo?

Es importante ya comenzar con una buena rutina, pero incluso casi más importante, realizar buena limpieza de la piel. 

Si nos maquillamos diariamente, desmaquillarse adecuadamente es vital. Lo más adecuado, realizar una doble limpieza. 

Yo reconozco que muchas veces recurro a agua micelar o a toallitas en alguna ocasión, pero es mucho más correcto realizar una doble limpieza.

Primero uno de base oleosa y luego otro de base acuosa. 

Posteriormente alfa hidroxiácidos o vitamina C/E asociados o no a una hidratante suele ser más que suficiente. 

Y como tratamientos complementarios estéticos al cuidado de la piel podríamos realizar un protocolo de biestimulación con peelings superficiales a la vuelta de verano por ejemplo. 

Podríamos también por ejemplo en esta etapa buscar conseguir proporciones anatómicas, bien con medicina o con cirugía. La ciencia que ha estudiado todo esto es la antropometría facial. 

Se ha visto que actualmente las caras que percibimos como más bella en la mujer, es aquella ovalada, simétrica y proporcionada. Se divide en tercios.

¿De qué estamos hablando? 

Pues si tus labios son finos, intentar darles algo de volumen con ácido hialurónico, siempre y cuando resulten armónicos dentro de tu cara. 

O si cuando sonríes enseñas demasiada encía, lo que se conoce como sonrisa gingival, tiene solución con inyección estratégica de toxina o con infiltración de ácido hialurónico. 

O si tu mentón es pequeño también puede ser corregido con ácido hialurónico o con cirugía. 

De igual modo, se puede conseguir armonizar la nariz en la cara con ácido hialurónico o con cirugía. 

Si tu cara es larga, muerdes al revés, tu mentón es prominente y tu nariz y maxilar pequeño, es posible que la cirugía ortognática sea el tratamiento necesario a nivel estético pero también funcional.

O si por el contrario, tu mentón es pequeñito, tu mandíbula también y los dientes de arriba sobresalen mucho es posible que la solución sea también la cirugía ortognática. De este tema, hablaremos largo y tendido en otra ocasión.

Pues bien, espero haber resuelto tus dudas. 

¡Feliz Semana!

BIBLIOGRAFÍA

Kellow NJ Coughlan MT, Reid CM. Association between habitual dietary and lifestyle behaviours and skin autofluorescence (SAF), a marker of tissue accumulation of advanced glycation endproducts (AGEs), in healthy adults. Eur J Nutr. 2018 Sep;57(6):2209-2216. doi: 10.1007/s00394-017-1495-y. Epub 2017 Jun 27.